El Registro Nacional de Armas de Argentina recibió 20 mil armas, por parte de civiles, las que destruyó posteriormente, consituyéndose en el registro más alto de armamento para su destrucción en la historia de ese país.
Ese tipo de acción forma parte de un programa, impulsado por el gobierno argentino, donde se sacan de circulación armas pertenecientes a ciudadanos comunes.
El plan fue implementado desde el pasado mes de julio y, hasta el momento, se han retirado cerca de 55 mil.