Científicos británicos han desarrollado un nuevo análisis de sangre para detectar la variante humana de la enfermedad de las vacas locas en pacientes que aún no presentan ningún síntoma.
El nuevo test permite un diagnóstico más precoz y detectar también la presencia de esa enfermedad en la sangre de potenciales donantes.
Sin embargo, son precisos nuevos estudios antes de que pueda generalizarse su uso.
La variante humana de la enfermedad de Creutzfeldt-Jacob o encefalopatía espongiforme bovina afecta al cerebro y se cree que pasó del ganado a los humanos a través de la sangre.
En el Reino Unido son ya 170 las muertes confirmadas a consecuencia de esa enfermedad, pero algunos estudios indican que uno de cada 4,000 británicos podría estar incubando ese trastorno degenerativo aunque no presente de momento ningún síntoma.