Una vasta gama de medicamentos _incluyendo antibióticos, anticonvulsivos, antidepresivos y hormonas sexuales_ han sido detectados en los suministros de agua potable para al menos 41 millones de estadounidenses, dice una investigación de la Associated Press.
Las concentraciones de esas drogas son mínimas, medidas en cantidades de partes por millón o miles de millón, muy por debajo de los niveles de una dosis médica.
Además, las empresas a cargo del suministro de agua insisten en que el agua no es peligrosa.
Pero la presencia de tantos medicamentos de venta bajo receta _y otros de venta libre como acetaminofen e ibuprofen_ en agua potable está aumentando las preocupaciones de científicos sobre las consecuencias a largo plazo para la salud humana.
En el curso de una pesquisa de cinco meses, la AP descubrió que se han detectado drogas en los suministros de agua potable de 24 importantes áreas metropolitanas, desde el sur de California hasta el norte de Nueva Jersey, desde Detroit hasta Louisville, Kentucky.
Por ejemplo, el jefe de un grupo que representa a los abastacedores importantes en California dijo que el público "no sabe cómo interpretar la información" y pudiera alarmarse sin razón.