El ex presidente egipcio Hosni Mubarak fue detenido mientras continúa hospitalizado en la localidad costera de Sharm el Sheij con pronóstico “inestable”, en tanto que sus hijos Alaa y Gamal ingresaron en una cárcel de El Cairo.
En el último episodio de un proceso judicial en el que han sido arrestados numerosas figuras del régimen anterior, la Policía egipcia detuvo a Mubarak y a sus dos hijos, cumpliendo así con la principal reivindicación de los grupos que protagonizaron la revolución del 25 de enero.
La Fiscalía General ordenó la detención por 15 días de los tres, acusados de abuso de poder, enriquecimiento ilícito, y de estar implicados en el ataque contra los manifestantes durante la revuelta que forzó la renuncia de Mubarak. La oposición, en tanto, anunció la desconvocatoria de las manifestaciones programadas para hoy horas después del anuncio de las detenciones.