Estados Unidos vivió un proceso electoral histórico en el cual hubo un alto nivel de participación de la ciudadanía.
De los estados clave en la contienda para saber quién reemplazará a George W. Bush en la Casa Blanca sólo Pennsylvania y New Hampshire han sido otorgados a un candidato, en este caso, Barack Obama.
Todavía no hay proyecciones en Ohio, Florida, Carolina del Norte, Virginia, Virginia Occidental, Colorado, Nuevo México e Indiana por lo cerrado de la contienda.
Según un sondeo a boca de urna, 6 de cada 10 electores dijeron que la crisis financiera y su futuro económico son su principal preocupación.
Irak, energía, terrorismo o salud quedaron muy por debajo de la lista.
Durante la jornada electoral, BBC Mundo recorrió los centros de votación donde se respiraba expectativa, nerviosismo y cansancio en las extensas filas formadas por las millones de personas que desde temprano se congregaron para votar.
Voto y trabajo.
Algunos electores hablaban abiertamente de su candidato favorito, otros prefirieron guardar silencio, pero un factor en común en todos fue la sonrisa de satisfacción con la que salen tras emitir su voto.
"Fue tan larga la campaña que ya no podía esperar para votar", expresó a BBC Mundo, Jennifer, una mujer jubilada que se acercó a hacer la fila desde las 6:30 de la mañana en Washington DC.
La mayoría de los votantes salían apresurados porque tenían que regresar al trabajo, aunque todos se ponían con orgullo una calcomanía que le daban en las mesas electorales: "Yo voté".
En Estados Unidos la jornada electoral no es un día festivo y los votantes deben encontrar tiempo en su rutina laboral para acercarse a las urnas.
Esta ha sido en otras elecciones una razón para que la participación sea muy baja, pero en 2008 la historia ha sido diferente.
Historia.
En 30 estados donde se permitió la votación adelantada, se acercaron 29 millones de personas.
Están registrados 153 millones de electores y se espera que la mayoría vote en esta "histórica" elección. Ambos candidatos recorrieron el país de punta a punta en los últimos días.