La insulina que esté usando deberá mantenerse a temperatura ambiente, si le han entregado dos o más, las que no estén en uso deben estar refrigeradas y deberá ser sacadas una o dos horas antes de aplicársela. Si se la pone directamente de la refrigeradora le puede causar dolor en el sitio.
Debe hacer un examen visual de la insulina, pues la rápida debe ser clara y transparente, mientras que la lenta se aprecia un poco turbia,como el color del agua de arroz.
Si va a usar combinaciones de insulina en la misma jeringuilla, primero debe ir la rápida y luego la lenta.
Al adquirir un envase de insulina, los sellos deben estar en su lugar, y si están rotos el medicamento no debe usarse.
Antes de aplicarse la inyección debe limpiar el área de la piel con algodón empapado de alcohol y esperar que se evapore.
Debe penetrar la piel rapidamente y la aguja debe permanecer por lo menos cinco segundos dentro de ella para asegurarse que toda la insulina fue administrada.
No debe volver a utilizar la misma jeringuilla, ni mucho menos prestarlas, pues son desechables y para uso personal.
La principal dificultad de los médicos con el paciente es cuando tratan de ignorar su enfermedad o simplemente no le dan la importancia, por eso, muchas veces el control del paciente diabético es difícil y agotador. Asi, el médico termina como una especie de "bombero".
Se estima que en Latinoamérica 15 millones de personas padecen diabetes.
Se prevé que en el 2010 la cifra será de 20 millones.
En Panamá 8% de la población ha sido detectada, pero un 14% no sabe que padece la enfermedad.
(ver ilustración en la página A11 del diario impreso)