Animados por el carácter jovial, emotivo y dicharachero de los venezolanos, el presidente Hugo Chávez y el opositor Henrique Capriles avivan su campaña electoral al son de salsa o reguetón y se sirven de enternecedores anuncios o humorísticos dibujos animados para promocionarse y encender debates.
Dejando en un segundo plano las tradicionales canciones llaneras, Chávez, de 58 años, trató de impulsar en esta campaña una imagen rejuvenecida con murales callejeros mostrándolo en moto o jugando al baloncesto como “otro Beta” o rodeándose de jóvenes artistas para su tema de campaña “Chávez, corazón del pueblo”.

Esta canción de base ska, que anima a los participantes de sus mítines a vivir con "alegría" la vida, es solo una pequeña parte de la maquinaria de propaganda del presidente, que este año tiene detrás la mente del publicista político brasileño Joao Santana, colaborador del expresidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva y del mandatario peruano, Ollanta Humala.
De su autoría es una de las campañas publicitarias más comentadas de la contienda, que promociona las llamadas “misiones gubernamentales” a través de las emotivas historias de superación de personas beneficiadas por estos programas sociales.
Pero, como en cualquier buena telenovela, tras las lágrimas, la publicidad proselitista venezolana puede pasar fácilmente a la risa.
Bajo el lema “Es hora de cambiar el pitcher” (lanzador de béisbol), el equipo de campaña de Capriles lanzó recientemente a través de internet el humorístico vídeo de animación “Chávez, el pitcher”, que ironiza sobre la vocación frustrada del mandatario de ser una estrella de ese deporte.
En la campaña de Capriles la música también tiene un papel protagonista, y versiones salseras, de reguetón o discotequeras de su lema “Hay un camino” marcan el paso de los largos recorridos pueblo por pueblo que el líder opositor, de 40 años, realiza junto a sus seguidores alrededor del país. Con un presupuesto no revelado, la publicidad es, sin duda alguna, una arma de la que chavismo y oposición esperan sacar su jugo.