Los niños, Bayron Ruedas, de Arraiján; David Atencio, de Colón, y Axel Gómez, de Panamá, realizaron los trabajos seleccionados.
Según el Dr. García, parte de las actividades en nefrología pediátrica del HEP, al igual que en otras áreas especializadas, son para estimular y enseñar a los niños sobre sus enfermedades y los cuidados de acuerdo a su situación crónica. Este concurso incentiva a los pequeños de manera significativa. Los resultados se darán antes de fin de año. Participan un centenar de niños con enfermedades crónicas.
En el caso de los niños -estimó- se debe limitar su exposición prolongada a estos aparatos, porque no se ha determinado si existe algún efecto negativo por su uso.
Los teléfonos celulares usan radiación no ionizante o bajos niveles de energía de Radiofrecuencia (RF).
La Administración de Drogas y Alimentos (FDA) y la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC) de los Estados Unidos, han desarrollado pautas que limitan la cantidad de energía de radiofrecuencia que se permite que emitan los teléfonos celulares en Estados Unidos.
Algunas precauciones para limitar los riesgos potenciales son:
Realizar las conversaciones telefónicas prolongadas por un teléfono convencional, línea terrestre.
Cambiar a un teléfono celular que tenga la antena fuera del vehículo.
Usar un dispositivo manos libres y colocar el teléfono lejos del cuerpo.
Averiguar la cantidad de energía Tasa Específica de Absorción (SAR, por sus siglas en inglés) emite cada teléfono.
La SAR mide la exposición a radiofrecuencias por teléfonos celulares y la cantidad de energía que absorbe el organismo.
La SAR permitida en Estados Unidos es de 1, 6 vatios por kilogramo (1, 6 w/kg).