La aceptación de la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, mejoró marginalmente, según una encuesta divulgada, y se situó en el 10%, en el contexto de la aguda crisis económica y política que vive el país.
La encuesta, elaborada por la firma Datafolha y publicada por el diario Folha de Sao Paulo, muestra que la aprobación de Rousseff subió dos puntos con respecto al último sondeo de esta empresa, realizado el pasado agosto.
El porcentaje de personas que desaprueban la gestión de la jefa de Estado bajó del 71%.