El primer ministro croata, Ivica Racan, dimitió ayer y expresó la esperanza de que el presidente, Stjepan Mesic, le dé un nuevo mandato para formar Gobierno.
Dirigiéndose a la nación para explicar la dimisión, Racan dijo que los desacuerdos en la coalición en el poder obstruían un trabajo eficaz del Gobierno.
Según subrayó Racan, no se trata de una crisis constitucional sino de esfuerzos por la solución de problemas y obstáculos políticos conforme a la ley y la Constitución, situación en la que Croacia quiere probar ser un Estado de derecho, un país tranquilo y estable.