El ex jefe de la Policía Antinarcóticos de Colombia, general Gustavo Socha, quien fue removido de su cargo a raíz del desvío de fondos antidrogas entregados por Estados Unidos, renunció ayer alegando "presiones externas", especialmente de la prensa.
"Ante los últimos hechos relacionados con la Dirección de Antinarcóticos, he tomado la decisión de retirarme de la Policía", señaló el oficial en una carta leída a periodistas, en la que denunció que se cometió una "grave injusticia" al involucrarlo en hechos en los cuales no tuvo "ninguna culpabilidad".
Socha, quien se desempeñaba actualmente como director de servicios especiales de la Policía, lamentó que no se hubiese esperado el fallo de las investigaciones que llevan a cabo los organismos de control, ni que se haya respetado la "buena fe" de sus actos y "mucho menos la presunción de inocencia".