El jefe de seguridad aérea de Colombia dimitió tras denunciar irregularidades, como el consumo de drogas por parte de controladores aéreos, y el riesgo de un choque del avión presidencial en el aire el año pasado, se informó ayer.
El capitán Carlos Ortega, quien renunció al cargo de jefe de Seguridad Aérea de la Aeronáutica Civil (Aerocivil), declaró ayer a varias emisoras que los hizo por "discrepancias" con los directivos de la entidad estatal.
Ortega aseguró que el año pasado se presentaron casi 90 situaciones de riesgo de colisiones entre aviones, entre ellas una del avión del presidente del país, Alvaro Uribe, con otra aeronave que volaba muy cerca, en octubre último.
El funcionario, cuya renuncia no ha sido aceptada, reveló que entre los más de 200 controladores aéreos han sido encontrados casos de consumo de drogas y alcohol, y subrayó que los pasajeros de los vuelos comerciales están en peligro.
"No solamente es el avión presidencial. Se han presentado más de noventa posibles incidentes que habrían dejado en peligro a gran cantidad de pasajeros", señaló.
No obstante, el supuesto incidente con la aeronave presidencial fue desmentido por el director de Aerocivil, Juan Carlos Vélez, quien destacó el nivel de seguridad logrado por la aviación colombiana y dijo que así lo ha reconocido la Organización de la Aviación Civil Internacional (OACI).
Ortega indicó que trató "de conformar un grupo de 15 controladores retirados, muy respetados dentro del gremio, para que efectuaran este control y llevar a cabo una capacitación intensiva y una estricta evaluación de los controladores".
Sin embargo, "el argumento del director era que no había presupuesto", aseguró.