Dinamarca tomó ayer la posta de la presidencia semestral de la Unión Europea (UE), considerada por el primer ministro danés Anders Fogh Rasmussen como "histórica", y de alto riesgo, porque debería terminar imperativamente en un acuerdo sobre las condiciones de ampliación de la UE en la cumbre de Copenhague, en diciembre próximo.
Al recibir ayer Copenhague al presidente de la Comisión Europea, Romano Prodi, y de todos los comisarios europeos, Rasmussen manifestó "la esperanza de que los 10 países candidatos estarán listos para entrar en la UE".
Durante una conferencia de prensa común al final de esta visita, Prodi compartió el punto de vista de la presidencia danesa, afirmando que Europa será ampliada "a uno, a dos o a 10 países", y reiteró su "compromiso al respeto del calendario fijado" sobre la decisión de esta ampliación que deberá ser tomada en la cumbre de Copenhage.