Los últimos diplomáticos iraníes que quedaban en el Reino Unido abandonaron el país en cumplimiento del ultimátum impuesto el miércoles por el Gobierno en respuesta al ataque por parte de estudiantes islamistas a la Embajada británica en Teherán.
Los diplomáticos cargaron sus pertenencias en vehículos aparcados frente a la Embajada iraní en Londres mientras un pequeño grupo de manifestantes protestaba contra el régimen de Mahmud Ahmadineyad.
"Como iraní, estoy avergonzado de lo que ha ocurrido con la Embajada británica en Teherán", declaró Akbar Karimiam, de 49 años de edad.
"La Embajada iraní (en Londres) no representa a la nación, sino al régimen. Estamos aquí para decir adiós a ese régimen dictatorial", añadió.
El ministro británico de Asuntos Exteriores, William Hague, dio el pasado miércoles 48 horas de plazo -hasta las 14 GMT de ayer- para que los diplomáticos iraníes se marcharan del Reino Unido y cerraran su Embajada en la capital británica.
Al mismo tiempo, se ordenó el cierre de la Embajada británica en Teherán y la evacuación de todo el personal diplomático.
Londres responsabiliza a Irán de los ataques ocurridos el martes contra su Embajada al no haber garantizado la seguridad de su misión diplomática.