La ONU centró la conmemoración del sexto Día Internacional de los Derechos Humanos en la lucha contra la discriminación que socava las libertades de los grupos minoritarios y les condena a una vida de pobreza.
La hostilidad y el rechazo que todavía sufren las minorías raciales, los indígenas, los inmigrantes y otros segmentos minoritarios de la sociedad prueban “la gran distancia que los toca todavía que recorrer” en el campo de los derechos humanos, observó el secretario general del organismo, Ban Ki-moon.
“En nuestro mundo multicultural y multiétnico, celebramos de manera rutinaria la diversidad. Pero las cifras hablan por sí solas. En todo el mundo, en cada país, todavía se discrimina de forma generalizada”, aseguró Ban, que citó el caso de las mujeres, los inmigrantes, las minorías y los discapacitados. Afirmó que, cualquiera que sea la fórmula, la discriminación tiene un “efecto corrosivo en la sociedad”.
“El racismo y la pobreza se alimentan la una a la otra. La discriminación puede causar y profundizar la pobrezas”, observó.