La líder del grupo disidente cubano Damas de Blanco, Berta Soler, dijo ayer que aspira a ampliar ese movimiento en la isla, como parte de sus planes inmediatos tras la gira internacional de casi tres meses que concluyó al inicio de esta semana.
“Hemos salido (de Cuba) buscando recursos para que crezca la organización a nivel nacional”, declaró Soler a la salida de la misa en la iglesia habanera Santa Rita de Casia y luego del habitual desfile pacífico del colectivo femenino que este domingo reunió a unas 70 mujeres. Soler, de 49 años, va a tratar de crear delegaciones en toda la isla y ampliar el número de sus integrantes, que cifró en 230 en la actualidad.
Insistió en que “valió la pena” su gira al extranjero de 78 días por varios países de Europa y Estados Unidos. En su primera salida de la isla, Soler viajó a España, Polonia, Bélgica, República Checa, Puerto Rico, Alemania y Estados Unidos, entre otros países.
“Salimos a denunciar lo que vende el Gobierno cubano, a que la comunidad internacional conociera de primera mano la realidad del pueblo de Cuba, de los presos políticos”, explicó Soler.