El disidente cubano Oswaldo Payá criticó ayer el embargo económico de Estados Unidos a Cuba y dijo que los prisioneros retenidos en la base norteamericana de Guantánamo han llenado de verguenza a la población de la isla caribeña.
"Hemos visto que el embargo no es un instrumento de cambio", manifestó Payá en una rueda de prensa en el Parlamento Europeo tras recibir el Premio Sajarov, nombrado por el fallecido disidente soviético Andrei Sajarov, y que es el galardón más importante de derechos humanos que entrega la Unión Europea.
Payá, de 50 años de edad, ingeniero en equipos médicos, encabeza el Proyecto Varela, un llamamiento a las autoridades para que permitan reformas en Cuba firmado por más de 11,000 cubanos, y que el gobierno del presidente Fidel Castro ha ignorado desde que fue presentado en mayo de este año.
Castro sólo accedió a dejar que Payá abandonara el país para ir a recoger el premio de 50,000 euros (51,500 dólares) después de la intervención personal del presidente del gobierno español, José María Aznar.