Un grupo paramilitar de Colombia que dice ser enemigo acérrimo del narcotráfico pidió al gobierno discutir una posible negociación de paz, pero en condiciones distintas a las que sostiene con los máximos líderes de estos escuadrones de ultraderecha del país.
El comandante del Bloque Metro, una facción paramilitar con unos 1,500 combatientes, aseguró en una entrevista publicada ayer por el diario El Tiempo que envió una carta al presidente Alvaro Uribe con esa solicitud, pero aún no tuvo respuesta.
El Bloque Metro, comandado por un antiguo aliado del ejército identificado como "Rodrigo" o "Doble Cero", es una disidencia de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), la mayor organización paramilitar del país con unos 10,000 combatientes y lideradas por Carlos Castaño y Salvatore Mancuso.
Su división se originó porque el Bloque Metro no está de acuerdo en tener nexos con el narcotráfico y por lo tanto, dice que no se financia de éste, a diferencia de las AUC, el Bloque Central Bolívar (BCB) y la Alianza Oriente, que participan en negociaciones tendientes a un proceso de paz con el gobierno.
El líder paramilitar negó oponerse al proceso de paz con las AUC, pero dijo que éstas no cumplen el cese de hostilidades declarado en diciembre y objetó su real compromiso de abandonar el narcotráfico, negocio con el que tiene nexos con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
En un intento por paralizar algunas zonas de los departamentos de Arauca, Boyacá y Casanare, en el noreste de Colombia, la guerrilla lanzó una campaña de hostigamientos y sabotajes, dijeron ayer informes oficiales.
La ofensiva comenzó el domingo con el ataque contra la población de Chita, a 190 kilómetros al norte de Bogotá que fue repelido por la Policía, informó el general Luis Alfredo Rodríguez, Director Operativo de la Policía Nacional.