Policías internacionales y locales dispersaron en Pristina una marcha de independentistas albano-kosovares, que lanzaron piedras y botellas con pintura roja a la sede del Gobierno autónomo serbio y a la misión administradora de la ONU (UNMIK).
Unos 5,000 seguidores del grupo "Autodeterminación" exigieron el cese de las negociaciones sobre el futuro estatuto de Kosovo, la proclamación inmediata de su independencia y la retirada de UNMIK.