La dividida Asamblea Nacional de Venezuela se sumió ayer en la confusión, cuando seguidores y opositores del presidente Hugo Chávez profundizaron una disputa legislativa que está retardando el camino hacia un posible referendo sobre la gestión del líder izquierdista.
Legisladores leales a Chávez se negaron a entrar en la Cámara, esgrimiendo que la oposición planeaba interrumpir una votación prevista sobre reformas procedimentales, destinada a debatir proyectos gubernamentales sobre leyes antiterroristas y medios de comunicación.
Diputados opositores de la asamblea de 165 miembros acusaron a los seguidores del gobierno de esquivar la votación porque no pueden reunir los 83 votos necesarios para ganar.