Protestas violentas estallaron ayer en Bangladesh, donde un tren fue incendiado, al día siguiente de que la dirigente de la oposición de ese país sobreviviera a un atentado durante un mitin de su partido que mató a 19 personas.
En el centro del país, los manifestantes prendieron fuego a un tren en represalia por un atentado contra un mitin de la Liga Awami en el que su líder, la ex primera ministra bengalí Hasina Wajed, resultó herida levemente, en lo que la oposición calificó de "intento de asesinato".
Los pasajeros lograron huir y el incendio no causó víctimas, declaró el portavoz de la compañía de ferrocarril, Mostafi i Zamil.
En Dacca, la Policía patrullaba las calles y bloqueaba el acceso a las calles cercanas a la sede de la Liga, mientras escaseaba la circulación por miedo a que se reanudaran los enfrentamientos entre manifestantes y policías después del atentado.
En otras localidades del país hubo manifestaciones espontáneas y en el gran puerto de Chittagong, en el sureste del país, se convocó una huelga general.
La oposición asegura que el blanco del atentado era su dirigente, que acababa de pronunciar un discurso en frente de la sede del partido.
"Una serie de granadas estallaron con cinco o siete segundos de intervalo (...) Mientras sus guardaespaldas la llevaban (a Wajed), su coche blindado fue alcanzado por al menos siete balas", manifestó a la AFP su secretario Saber Hussain Chowdhury.
Diecinueve personas murieron en el atentado, según el último balance de Abdul Jalil, secretario general de la Liga Awami.