Enn ataques simultáneos contra turistas israelíes en Kenia, un vehículo cargado de explosivos se estrelló ayer contra un hotel propiedad de israelíes dejando 21 muertos y centenares de heridos. Al tiempo, que por lo menos dos misiles fueron disparados contra un avión israelí que acababa de despegar de la ciudad de Mombasa, sin alcanzarlo.
En Beirut, un grupo desconocido hasta ahora que se autodenomina "Gobierno de Palestina Universal en el Exilio, El Ejército de Palestina" se adjudicó la responsabilidad de los ataques, señalando que fueron perpetrados para conmemorar el 55 aniversario de la partición de Palestina entre árabes y judíos, que llevó al Estado de Israel.
Sin embargo, autoridades kenianas e israelíes sospechan que Al Qaeda está tras los ataques. El primer ministro israelí, Ariel Sharon, prometió vengar a sus muertos de los atentados. "No cederemos ante el terror. Israel perseguirá a quienes han derramado la sangre de sus ciudadanos", prometió. Sharon puso a la agencia de espionaje israelí Mossad a cargo de la investigación y juró hallar a los atacantes.
Una camioneta verde cargada de explosivos se estrelló contra las puertas del hotel Paradise en Kikambala, a unos 20 kilómetros al norte de Mombasa, alrededor de las 8:00 de la mañana. Uno de los atacantes se apeó y detonó dentro del establecimiento una carga explosiva que llevaba, mientras que los otros dos dinamitaron el vehículo que ocupaban, dijeron los testigos.
Casi todos los kenianos muertos eran bailarines de un grupo tradicional, dijo Abbas Gullet, de la Cruz Roja de esta nación. Otras 80 personas resultaron heridas, dos de ellas niños, dijo John Sawe, embajador de Kenia en Israel.
Además, el personal del hotel vio una avioneta que sobrevolaba el establecimiento cuando ocurrió la explosión.
Tres paquetes, que según el personal del establecimiento eran bombas, fueron arrojados de la avioneta y uno de ellos cayó en la piscina del hotel, otro en el tejado y otro en el mar, agregó.
En tanto, el primer ministro israelí, Ariel Sharon acusó al "terrorismo árabe" de querer influir en las elecciones, tras los atentados. Al paso, el Gobierno israelí prometió dar una dura respuesta a la nueva ola de sangrientos atentados contra civiles israelíes. Por otro lado, dirigentes de todo el mundo condenaron lo ocurrido.
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, deploró esos atentados y ofreció ayuda a las autoridades kenianas e israelíes. El secretario de Estado estadounidense, Colin Powell, reprochó "en los términos más fuertes" y pidió a los palestinos a actuar para "erradicar la infraestructura del terrorismo". La Unión Europea (UE) condenó "vigorosamente" lo ocurrido "que habría podido agravar un poco más los sufrimientos humanos injustificables", según la presidencia danesa de la UE.
"Estos trágicos hechos vienen a recordarnos que ninguna región del mundo está inmunizada contra los ataques terroristas", destacó el alto representante para la Política Exterior y de Seguridad de la UE, Javier Solana.