Al menos 35 personas murieron y 60 resultaron heridas al explotar dos bombas en la ciudad de Hyderabad, en el sur de la India, informaron fuentes oficiales.
Las detonaciones tuvieron lugar en el parque de atracciones Lumbini, junto a la sede del Gobierno regional de Andhra, y en la cafetería Goku Chat, en el área comercial de Koti, a unos cinco kilómetros.
Esta última fue la acción más sangrienta, con 24 muertos, indicó a la prensa K. Jana Reddy, ministro regional de Interior.
Reddy añadió que se trató de un "acto terrorista", que el titular de Interior, Shivraj Patil, calificó de "horrible".
Fuentes de inteligencia citadas por el canal de televisión NDTV aseguraron que la acción estuvo "meticulosamente planeada".