El número de muertos en el incendio que destruyó un edificio de 28 pisos en el centro de Shanghái el pasado lunes subió de 53 a 58 tras la realización de las pruebas de ADN, mientras que cuatro detenciones más realizadas aumentaron a 12 el número de arrestados por el accidente.
Después de que se extinguiera el fuego, se pensaba que 53 cuerpos fueron llevados a una funeraria de la ciudad, pero las pruebas llevadas a cabo por la Policía revelaron la existencia de cinco víctimas más y se elevó a 58 el total (22 hombres y 36 mujeres).