Tsai Ing-wen, que fue elegida presidenta de Taiwán, es una docente moderada, pragmática y de gran capacidad, que ha logrado un éxito histórico para su Partido Demócrata Progresista (PDP), a pesar de una corta experiencia en la política.
Con un carácter dialogante y capaz de conjuntar voluntades, Tsai, de 59 años, se ha ganado un enorme apoyo popular.
Tras una derrota por escaso margen en 2012, Tsai, esta docente que llegó a la política partidista hace apenas once años, ha llevado al independentista PDP a esta victoria gracias a sus promesas de cambio y al descontento popular con la gestión económica del actual gobierno, unido al amplio malestar por el acercamiento a China y las divisiones en el KMT.