La psicoterapia, específicamente una forma basada en la terapia cognitivo conductual (TCC), es un método más barato y efectivo que los medicamentos y el ejercicio para curar el dolor de la parte baja de la espalda, revela un estudio.
Este efecto positivo fue visto incluso un año después de un programa de seis sesiones cortas de terapia, dicen los científicos en la revista The Lancet.
La TCC se ha establecido como una de las psicoterapias más efectivas para tratar enfermedades como la depresión y la ansiedad.
El tratamiento convencional para el dolor crónico de espalda incluye actividad física y el uso de analgésicos para el dolor.
Para la investigación se reclutó a 600 pacientes que sufrían dolor crónico en la parte baja de la espalda.
A 400 se les ofreció una terapia de grupo de seis sesiones de TCC.
Estas sesiones estaban diseñadas para combatir las creencias "inútiles" sobre el dolor para ayudar al paciente a romper con su forma habitual de ver las cosas, es decir, ayudarle a centrarse en lo positivo en lugar de lo negativo.
En cada sesión se les enseñaron también técnicas de relajación y nuevas formas de mantenerse activos superando el "miedo" de lastimarse más físicamente.
A los otros 200 participantes se les recomendó el tratamiento convencional de actividad física y analgésicos.
Según los resultados, quienes recibieron las sesiones de TCC mostraron el doble de probabilidades de recuperarse que quienes recibieron tratamiento convencional.
Más rentable. Cuando los investigadores analizaron los costos de ambos tratamientos encontraron que, al tomar en cuenta la mejora en la calidad de vida del paciente, la TCC era relativamente más barata.
Según los investigadores, en lo referente a dolor de espalda hasta ahora ha sido muy difícil lograr tratamientos efectivos que produzcan resultados exitosos a largo plazo.
Y agregan que los especialistas pueden aprender a dirigir el nuevo programa de TCC en unos cuantos días.
"Lo más interesante es que con muchas intervenciones para tratar el dolor de espalda el paciente puede sentirse mejor en unos días mientras reciben el tratamiento, pero este efecto es a corto plazo", afirma la doctora Zara Hansen, quien participó en la investigación.