Dos astronautas estadounidenses, el primer par de abuelos en una caminata espacial, trabajaban ayer como albañiles entre el transbordador Atlantis y la estación orbital Alfa, a 385 kilómetros de la Tierra. Jerry Ross y Lee Morín, el "dúo canoso" de la tripulación, salieron de la nave a eso de las 15:00 GMT para una labor de casi siete horas, durante la cual completarán la instalación de una viga de 13 metros sobre el módulo Discovery de la estación internacional.
Ross, de 54 años, y Morín, de 49, tendrán que ajustar 54 tornillos y otros tantos conectores de cables que dejarán la viga instalada, como parte de la columna vertebral sobre la cual continuará la construcción de la estación orbital.
Para Ross, la de ayer fue su octava caminata y su séptimo viaje en un transbordador. Morín es novato de las misiones del transbordador espacial. "Uno se siente como dentro de su propia nave espacial", dijo Ross antes de su caminata. "Y usa su inteligencia y sus propias manos para hacer cosas que son tan increíbles e importantes para el futuro de la humanidad".
"Agruéguele a eso la belleza de lo que hace y vistas increíbles, un amanecer o un atardecer cada 45 minutos, y el hecho de que uno navega alto sobre la Tierra a tal velocidad que si cierra los ojos por un momento, ya dejó atrás continentes enteros", añadió.
El Atlantis y sus siete tripulantes llegaron el martes a la estación Alfa, en una misión que requerirá un total de cuatro caminatas espaciales. En la Alfa se encuentran el comandante ruso Yuri Onufrienko, y los astronautas Daniel Bursch y Carl Walz, que llegaron ahí en diciembre y se quedarán hasta junio.