La organización separatista vasca ETA continuó ayer su campaña contra el turismo lanzada este verano (boreal), al hacer estallar dos bombas de escasa potencia en dos localidades de Galicia (noroeste), causando cuatro heridos leves.
Los artefactos fueron colocados en dos contenedores para el reciclado de vidrio cerca del club náutico de Sanxenxo, donde dos portugueses y dos españoles resultaron heridos ligeramente por la explosión, y en el puerto deportivo de Baiona, indicó una portavoz del gobierno en Galicia.