Dos incendios en ciudades chinas dejaron ayer más de 90 muertos, uno sucedió en un templo repleto de peregrinos y el otro tuvo lugar en un atestado centro comercial, donde los aterrorizados clientes saltaron por las ventanas para escapar de las llamas.
El incendio dentro de un centro comercial de la norteña ciudad china de Jilin mató al menos a 53 personas y dejó heridas a más de 60, dijo un funcionario del gobierno en la ciudad.
El incendio, que comenzó en el segundo piso de la tienda Plaza Comercial Zhongbai, y donde hay también un salón de baile y baños de vapor, se propagó a los otros pisos del inmueble.
En el otro incendio, un templo repleto de peregrinos ardió en la ciudad de Haining, en el este de China, en la provincia de Zhejiang, matando 39 personas e hiriendo a otras cuatro, dijo la agencia Xinhua.