Unos 2,000 jóvenes se enfrentaron a la policía en Manchester, en los primeros altercados en esta ciudad del norte de Inglaterra, después de tres jornadas de violencia en Londres, informó la cadena BBC.
Los disturbios tuvieron lugar en una de las calles principales del centro de Manchester, donde se incendiaron locales, y un centenar de alborotadores entraron en un centro comercial y asaltaron varias tiendas del área.

El centenar de asaltantes, encapuchados y enmascarados, sustrajeron televisores y electrodomésticos y parecían estar coordinados, ya que algunos de ellos daban órdenes a los otros mientras llevaban a cabo el pillaje.
Tras los altercados de Manchester, los “pubs” de la zona centro fueron cerrados, y el tranvía dejó de funcionar, al igual que los teatros y otros negocios.

Según la cadena BBC, la policía estaba preparada, ya que en las últimas horas habían detectado mensajes en redes sociales que hacían prever estos incidentes.
En este sentido, un joven fue arrestado en el condado de Essex (centro de Inglaterra) por escribir mensajes incitando a la violencia en Facebook.

Los disturbios se han extendido además a Salford, un barrio en las afueras de Manchester, donde se han incendiado coches, y un grupo de jóvenes encapuchados se ha enfrentado a la policía arrojándole piedras.
Este brote de violencia en Manchester se produce después de que Londres haya sufrido una ola de disturbios incontrolados desde el pasado sábado y de que estos se extendieran ayer también a la ciudad de Birmingham, donde se han repetido.

Apoyo.
La Policía les pidió a los padres con hijos menores que colaboren y se aseguren de que los más jóvenes no se implican en los disturbios, protagonizados en muchos casos por encapuchados veinteañeros y adolescentes.
Pérdidas.
El presidente de la Federación de Pequeños Comercios del Reino unido, Andrew Cave, dijo que es “extremadamente difícil” calcular las pérdidas, pero estimó que podrían rondar en cientos de millones de libras para los negocios, en su mayoría familiares, para los que puede suponer una inevitable ruina.

Por su parte, la Asociación de Supermercados de Barrio cifró en 93 los establecimientos afectados y, aunque recordó que el vandalismo está cubierto en la mayoría de las pólizas de seguro, el problema es que muchos de estos comercios familiares no están asegurados debido al aumento de los precios el último año.
Seguridad.
En el barrio de Haringey, uno de los más deprimidos de la ciudad, unos 200 comerciantes junto a familiares y amigos se han organizado y armado para hacer frente a posibles ataques, según el periódico The Guardian.
Por su parte, la administración del barrio de Ealing, escenario de vandalismo el lunes, comunicó a sus vecinos a través de octavillas que ayudaran a patrullar las calles.
La policía pidió a las empresas de taxis que no llevaran a más de cuatro pasajeros jóvenes.