Cerca de dos millones de personas se han visto afectadas por las inundaciones provocadas por las intensas lluvias que han azotado el norte de Filipinas y que han comenzado a remitir, tras causar al menos 49 muertos, según los últimos datos oficiales.
En Manila, el tiempo soleado ha permitido reducir el nivel del agua, que inundó alrededor del 60% de la superficie de la capital.
Las provincias de Laguna, Pampanga, Bataan, Zambales, Bulacan y Palawan y otros 10 municipios que pertenecen al término municipal de Manila han declarado el estado de calamidad debido a las inundaciones causadas por cuatro días de intensas lluvias.
Los copiosos aguaceros, que en 48 horas igualaron las precipitaciones habituales en todo el mes, afectaron sobre todo la capital.