Más de dos millones de fieles se dirigían ayer a Mina, un valle cercano a La Meca, en el primer día de la peregrinación anual musulmana que se desarrollaba con tranquilidad, pese a la tensión provocada por la crisis iraquí.
Las autoridades sauditas señalaron que la multitud llegó a Mina, un valle deshabitado, rodeado por colinas áridas, a pocos kilómetros de La Meca, con serenidad.
Este año el gobierno aplica un severo plan de reglamentación para el ingreso de los vehículos a la región de La Meca para impedir los monstruosos embotellamientos de tránsito que se producen habitualmente en este período del peregrinaje. El contingente de peregrinos de cada país tiene un tiempo determinado para ir a Mina.
Unos 25,000 autobuses son puestos a disposición de los peregrinos, cuyo número este año será superior a los dos millones de personas. Entre las grandes personalidades islámicas que efectúan el peregrinaje se encuentran los jefes de Estado de Yemen, Túnez, Senegal y Kuwait.
Aproximadamente un millón 425 mil feligreses llegaron a Arabia Saudita procedentes del extranjero, 75 mil más que en 2002, señaló el director del centro de control y comando para la seguridad del peregrinaje, Abdel Aziz Said.
A ellos se agregan 200 mil fieles de la región de La Meca y sus alrededores y por lo menos 500 mil creyentes entre los habitantes y expatriados del resto del reino, según estimaciones extraoficiales.
Las autoridades sauditas, alentadas por el buen desarrollo del hajj (peregrinaje) en 2002, que terminó sin que se registrasen incidentes graves, tomaron medidas adicionales para que el de este año se lleve a cabo sin problemas.
Said aseguró que hasta la fecha no se produjo ningún incidente y el ministerio saudita de Salud Pública afirmó que no observó ninguna epidemia entre los fieles que llegaban de diversos países del mundo.
Cientos de millones de dólares fueron invertidos para el desarrollo de la infraestructura de La Meca y alrededor de la ciudad santa para facilitar el peregrinaje.
Policías, soldados, miembros de la guardia nacional y de las fuerzas paramilitares fueron desplegados a lo largo de la ruta que lleva a Mina.