Al menos dos personas murieron y cerca de 475,000 se vieron afectadas por la tormenta tropical Fung-wong en la zona norte de Filipinas, que ha causado importantes inundaciones, especialmente en Manila, informaron las autoridades.
El Consejo Nacional de Gestión y Reducción de Desastres confirmó en una rueda de prensa televisada que una niña de dos años murió ahogada en el distrito de Quezon, en la capital filipina, mientras que dijo haber recibido informes del fallecimiento de otras dos personas, aunque sin confirmar.

Por su parte, la Cruz Roja de Filipinas apuntó que otro hombre pereció ahogado en el distrito de Caloocan, en Manila, informa el diario local Inquirer.
Según el director ejecutivo de la agencia gubernamental, Alexandre Pama, cerca de 475,000 personas de 105 localidades distintas se han visto afectadas en la isla de Luzón, en el norte de Filipinas, y en la región de Visayas, en la zona centro del país.

De los afectados, más de 100,000 personas fueron trasladadas a 63 centros de evacuación.
Tanto Manila, que ha quedado completamente paralizada, como las provincias colindantes de Bulacan, Rizal y Laguna están en alerta roja por las precipitaciones que, según la Agencia Meteorológica del país, Pagasa, van a seguir cayendo en la zona hasta las 8:00 de la noche hora local.
En Manila, el distrito de Marikina es el más afectado, donde el río que lleva el mismo nombre amenaza con desbordarse y ha forzado la evacuación de al menos 26,000 personas, lo que ha llevado a declarar el estado de calamidad en la zona.
Equipos de rescate recorrieron desde primera hora las áreas más afectadas de la capital para ayudar a quienes han quedado atrapados en sus hogares por el agua, que en algunos casos ha llegado hasta el tercer piso de los edificios.
Según Pagasa, se estima que las inundaciones se produjeron debido a que en escasas horas, hubo sobre las zonas afectadas unas lluvias que normalmente se producen en 15 días.
Cerca de 140,000 personas han quedado sin electricidad.