EN LA actualidad, muchos no comprenden el valor de la palabra "libertad". Nacer bajo grilletes y cadenas para servir a otra persona que se cree amo de tu vida, fue por milenios la ley para millones de seres humanos.
Cuando América fue descubierta en el Siglo XV, las vastas tierras del Nuevo Mundo fueron conquistadas bajo la espada de los europeos, diezmando a los indígenas.
Ante la crisis, los tratadores de esclavos se comprometieron en buscar mano de obra para labrar las tierras en el Occidente. Y el África era el lugar para encontrar los trabajadores involuntarios de esta cruel empresa.
Este año se conmemoran dos siglos de la decisión del Reino Unido de Gran Bretaña para declarar la abolición de la esclavitud. Un 25 de marzo de 1807, el parlamento británico suspendió el comercio de trata de esclavos, quizás ante los cambios políticos y el legado que dejaron las revoluciones en Norteamérica y Francia.
Por espacio de 300 años, más de 10 millones de personas fueron capturadas y transportadas desde África hacia América para trabajar en las haciendas coloniales. Se estima que cerca de dos millones de ellas murieron de hambre, hacinamiento o enfermedad durante esa travesía a lo desconocido.
Para las Naciones Unidas, la esclavitud fue "el sistema de violencia institucionalizada de mayor magnitud en la historia de la humanidad".
"La esclavitud duró años, pero la libertad durará por siempre", dice la portada de un libro de una escuela primaria en Sierra Leona. Este país del África Occidental, como muchos otros en el Continente Negro, fue uno de los que más fue explotado por el comercio inhumano de la esclavitud.
Según el periodista africano Umaru Fofana, Sierra Leona cobra notorierad por un hecho conocido por todos. En 1550, una plantación fue abierta en las Américas y sus dueños necesitaban gente para trabajar en ella, iniciando así el comercio transatlántico de los esclavos.
Fue el comerciante John Hawkins quien llegó a Sierra Leona a capturar por la fuerza a 300 personas. En su segundo viaje, llenó totalmente sus cubiertas con esclavos africanos. Otros tratadores de esclavos atraparon a miles más en años posteriores.
El impacto de la esclavitud fue tremendo. Tanto así que los descendientes de los esclavos africanos poblaron más tarde grandes regiones del Nuevo Mundo, factor que hoy contribuye a la multiplicidad étnica que existe actualmente en América.
Fofana relata en un reciente reportaje de la BBC, en su revista World Agenda News, que como parte de las celebraciones del bicentenario de la abolición de la esclavitud, la capital de Sierra Leona, Freetown (en Español, "Ciudad Libre"), planea renombrar varias de sus calles. Actualmente existe la William Wilberforce Street, nombrada en honor a uno de los más famosos abolicionistas británicos.
No hay que ir tan lejos. La misma Freetown se llama así porque fue el centro neurálgico del comercio de esclavos en África. Por ello, Barthrust Street, una céntrica avenida en donde trasladaban los cautivos a los barcos, será bautizada como avenida Adjai Crowether, en recuerdo de un prisionero cimarrón nigeriano que obtuvo su libertad y fue fundador de la ciudad.
Igualmente, la Charlotte Street cambia su nombre a Sengbeh Pieh, honrando al esclavo sierraleonés rebelde que inspiró la película "Amistad".
La ciudad de Freetown tiene aún muchos vestigios de la esclavitud.
El más grande hospital gubernamental fue antes utilizado por los comerciantes como centro de esclavos "recapturados". También la sede de los correos fue la sede de la corte que juzgó a los tratadores después de la abolición.
Para el historiador africano Joe Allie, de la Universidad Fourah Bay, Sierra Leona fue el principal centro de capturas de esclavos en África. Esto se debió a que tiene uno de los mejores puertos naturales, además que los sierraleonenses eran hábiles cultivadores de arroz, por lo que los dueños de las plantaciones pagaban altos precios por los cautivos de esta región del mundo.
Otro dato interesante que Alli detaca al periodista Fufana es que hay grandes nexos entre muchos afroamericanos con los Gullah, un grupo étnico de Sierra Leona. Según el historiador americano Joseph Opala, los Gullah utilizan palabras de la lengua "Krio" en sus conversaciones diarias y otras de las lenguas existentes en el país africano.
Opala agrega que nombres sierraleonenses como Tamba, Sorie y Sanie son también comunes entre pobladores afroamericanos en Estados Unidos.
Pese a estas similitudes étnicas y lingüísticas entre africanos con americanos, aún hay abismos que dividen opiniones frente al problema que generó la esclavitud.
Recientemente, el Primer Ministro británico Tony Blair rechazó dar disculpas oficiales por la promoción del comercio de esclavos por parte del Imperio Inglés y se disgustó por las menciones de posibles pagos de indemnizaciones a África por los abusos que ocasionó este negocio bárbaro, porque es imposible determinar responsabilidades.
Por su parte, el doctor Allie recalca que el mundo se ha olvidado de lo sucedido con la esclavitud y hay que dejar de culpar al comercio de esclavos por los problemas actuales que heredó el Continente Africano, como la violencia y la pobreza.
"No se puede obviar la realidad de comercio de esclavos que florece en el presente y los malos gobiernos en África, que permiten que muchos jóvenes del emprobrecido continente emigren a costa de innumerables sufrimientos, para trabajar o cultivar en Europa", advierte Allie.
Dos siglos sin cadenas en freetown
Fue el sistema de violencia institucionalizada de mayor magnitud en la historia.