Al menos tres personas murieron y decenas resultaron heridas en los dos terremotos de mediana intensidad sacudieron un área semidesértica en el sur de Irán, informaron ayer fuentes oficiales.
"Muchos otros se salvaron debido a la costumbre local de dormir fuera en calles y tejados para soportar mejor el calor del verano", declaró el gobernador general de la región meridional de Fars, Tarik Fadeh.
Los temblores, que alcanzaron 5.6 y 5.8 grados de intensidad en la escala abierta de Ritcher, afectaron a la zona de Zarrin Dasht, a unos 800 kilómetros al sur de la capital, donde causaron importantes daños materiales, detalló.