El equipo legal del fundador de WikiLeaks, Julian Assange, pidió al Tribunal londinense de Woolwich, donde compareció, que no autorice la extradición de su cliente a Suecia, país que le reclama por presuntos delitos sexuales, porque entiende que no hay garantías de que allí fuera a tener un juicio justo.
El principal abogado de Assange, Geoffrey Robertson, dijo que además existe “un riesgo real” de que Suecia le acabe entregando a Estados Unidos, sea porque cede a eventuales presiones o porque “ingenuamente” se deja convencer por promesas diplomáticas de que se respetarán sus derechos.
Según el letrado, si Assange es extraditado a EE.UU., corre el peligro de que se le imponga la pena capital por delitos de espionaje.