Tras haber superado un apagón general en menos de dos horas, las autoridades de Los Angeles analizan si la segunda ciudad más grande de EU está preparada para un atentado o para un temido y anunciado gran terremoto.
La primera valoración pública del alcalde de Los Angeles, Antonio Villaraigosa, fue un rotundo "sí".
"Estoy aquí para asegurar que nuestra ciudad está preparada para hacer frente a estas situaciones", afirmó el edil cuando la urbe comenzaba a recuperar la normalidad en el suministro eléctrico. Aún así son muchas las dudas que este apagón fortuito ha generado tanto en las autoridades como en la población, en especial al demostrar que un simple error humano es capaz de dejar sin luz a la mitad de la población, aunque sea por dos horas. "Es inquietante que un individuo puede cortar el fluido eléctrico a cientos de miles de personas", aseguró por su parte el concejal Tony Cárdenas al evaluar una avería que afectó a dos millones de personas.