Eduardo Duhalde cumple hoy tres meses desde que el Congreso lo designó presidente de la Argentina, sin haber podido concretar buena parte de los optimistas anuncios que formuló al prestar juramento.
Me paso todo el día atajando tiros penales"", declaró recientemente a la prensa, ante el cúmulo de dificultades económicas, financieras y sociales que se descargan sobre su gobierno, en la peor crisis experimentada por la Argentina en su historia.
Pero aunque las complicaciones que debe enfrentar son formidables, Duhalde, un abogado de 60 años, parece estar defraudando a quienes esperaban de él otro desempeño por considerarlo un político hábil y experimentado.
Duhalde ha provocado malestar por hacer afirmaciones que son a menudo desmentidas poco después por la realidad o por el propio presidente.