En los comicios presidenciales de hoy, los salvadoreños tendrán que elegir entre Mauricio Funes que representa la facción izquierdista y Rodrigo Ávila de la derecha.
Esta es la cuarta vez que los ex guerrilleros del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) participan en una elección presidencial, después que depusieron las armas y suscribieron los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 12 años de guerra civil en 1992.
En tanto, la derechista Alianza Republicana Nacionalista (ARENA) gobierna el país desde 1989 y hoy buscará su quinto período consecutivo.
"La contienda en esta oportunidad es sumamente ajustada, y cualquiera de las dos opciones podría alcanzar la victoria".
El analista político salvadoreño, Rafael Castellano, en entrevista telefónica con Panamá América, dijo que la lucha por la presidencia está muy apretada y dependerá del nivel de asistencia a las urnas.
Según Castellano se espera que el 64% del electorado acuda a emitir el voto.
Independientemente de los hechos de violencia generados en las últimas semanas de la campaña electoral, esperamos que todo se desarrolle con normalidad.
De acuerdo con Castellanos, en el país hay cierto grado de incertidumbre por el doble discurso que se presenta por parte del Frente Farabundo Martí de Liberación Nacional (FMLN), ya que el candidato Mauricio Funes ha hecho una serie de promesas electorales que no van con la ideología del grupo ex guerrillero.
Prueba de ello es el plan de gobierno que ha presentado Funes, cuya plataforma es parecida al del partido gobernante, y que ha sido desmentido en algunas ocasiones por el FMLN.
"El colectivo de izquierda habla de cambios, y la población los exige, pero falta ver quién logrará imponer sus ideas, el candidato Funes o la dirigencia del FMLN".
Fotalezas y debilidades:
El gobernante partido ARENA tiene a su favor una economía pujante, la que tratará de mantener pese a la crisis global que afecta a todos.
Por otro lado, tiene en su contra el desgaste político de 20 años de gobierno.
En tanto, el FMLN tiene en contra su falta de experiencia administrativa, la que podría provocar un descalabro en la economía.
"Ambas facciones políticas realizaron la campaña muy visceral y sin poca propuesta", aseguró el analista político Rafael Castellano.
La campaña fue difícil y ofensiva, por ello la Iglesia católica hizo un llamado a la cordura y bajar los niveles de violencia.
Comicios.
Hoy están convocados a las urnas 4.2 millones de salvadoreños, mayores de 18 años.
La seguridad está a cargo de más de 18,500 policías y 2,000 soldados.
Por primera vez en la historia, y por un decreto legislativo transitorio, se permitirá que unos 39,000 salvadoreños que viven fuera del país y que sacaron su Documento Único de Identidad en el exterior, ejerzan el sufragio en un "centro de votación especial" en San Salvador, donde se dispondrán de 10 urnas y un padrón electrónico.