Los socialdemócratas de Gerhard Schroeder triunfaron en las elecciones generales de Alemania por estrecho margen. El canciller enfrentará una dura oposición a nivel local. Schroeder se aseguró el domingo otros cuatro años de mandato para su coalición con el partido de los Verdes. Fue la segunda victoria de los socialdemócratas en Europa, tras el triunfo de la semana pasada en Suecia. El canciller alemán deberá lidiar con graves problemas como el desempleo crónico y un lerdo crecimiento económico, al frente de una precaria mayoría.
Resultados oficiales divulgados ayer en la madrugada mostraron que los socialdemócratas y los Verdes consiguieron conjuntamente un 47.1 % de los votos para la Cámara Baja del Parlamento, o Bundestag. Los partidos de oposición liderados por los conservadores de Edmund Stoiber lograron un 45.9 %.
Eso brindó a la coalición gobernante 306 escaños en el Parlamento de 603 bancas, frente a 295 de los conservadores y los demócratas libres, el margen más estrecho para una coalición gobernante alemana tras la posguerra. Los ex comunistas consiguieron otros dos escaños.
Stoiber dijo que Schroeder enfrentará una oposición vigorizada, y pronosticó que el gobierno de Schroeder durará poco tiempo. La oposición de Schroeder a participar en un ataque contra Irak parece haberle dado el impulso necesario para el triunfo en las postrimerías de la campaña.
En tanto, el popular y emblemático líder de los verdes alemanes, Joschka Fischer, que salvó literalmente a Schroeder de una cruel derrota, es un político trabajador e incombustible que se comprometió en cuerpo y alma en una campaña electoral que hizo revivir a su debilitada formación.
Con el simple eslogan "Vote a Joschka" y un partido unido tras el político más popular de Alemania, los ecologistas alemanes consiguieron su mejor resultado en unas elecciones nacionales: 8.6%.
El partido ovacionó durante minutos el domingo por la noche al que consideran el artífice de este éxito, y "Joschka" también provocó el entusiasmo de las masas horas después cuando apareció en la sede de los socialdemócratas al lado del canciller. Los aplausos fueron tales que Schroeder, ligeramente celoso, bromeó: "Fue un error dejarle tantas libertades en nuestra casa". Por su parte, Stoiber, dijo que la escasa mayoría del canciller no durará mucho. "Pronostico que este gobierno de Schroeder sólo gobernará durante muy poco tiempo"", afirmó Stoiber.
"Lo que critico sobre todo es que abrió las compuertas a los comentarios antinorteamericanos"", agregó, y dijo que la crisis en la relación con EU era la más devastadora de los últimos 50 años"". "Tenemos toda la oportunidad de derribar este gobierno antes de que complete su período"", agregó.