El presidente de México, Felipe Calderón, salió reforzado y firmemente apoyado por Estados Unidos tras la operación en la que ayer fue abatido el líder del cártel de Sinaloa Ignacio “Nacho” Coronel, cuyo cadáver fue trasladado a los servicios forenses en medio de un amplio dispositivo de seguridad.
Un helicóptero, camionetas, un camión y dos vehículos Hummer trasladaron a decenas de soldados que resguardaban los restos del narcotraficante desde colonias de San Javier, en el municipio de Zapopan, hasta el centro de Guadalajara, donde está el Servicio Médico Forense (Semefo).
Otros militares, encapuchados y armados, en las calles, vigilaron algunos tramos del traslado y montaron un operativo con medio centenar de militares armados alrededor de las instalaciones forenses.
“Nacho” Coronel nació el 1 de febrero de 1954 y estuvo, en sus primeros años de carrera delictiva, ligado al cártel de Juárez para después aliarse con los de Sinaloa y ocuparse del trasiego de cocaína procedente de Sudamérica.
En los últimos tiempos, controlaba la mitad de la producción de metanfetaminas en México, lo que le valió también el apelativo del “Rey del Cristal”.
Su muerte ha sido la más importante, de un narcotraficante en México, desde la que el 16 de diciembre pasado le costó la vida en Cuernavaca, en un operativo de la Marina que le cercó, a Arturo Beltrán Leyva.
Felicitación.
El Gobierno de Estados Unidos calificó de “trascendental” la acción militar contra el cartel de Sinaloa y a través de su embajador en México, Carlos Pascual, felicitó a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) por su ejecución.
Evaluación.
Varios analistas consideraron que el golpe propinado al cartel más poderoso de México representa un importante espaldarazo para el presidente Calderón, a pesar de que la violencia sigue incontenible en buena parte del país.
“Políticamente es un logro importante para Calderón, para legitimar sus políticas y desmontar esas críticas que se le han hecho” de que protegía al cártel encabezado por Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, manifestó Jorge Chabat, experto en seguridad del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE).
Incluso el izquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), habitualmente contrario al presidente Calderón, aplaudió “los esfuerzos de las fuerzas militares y las organizaciones de inteligencia” del Estado.
No obstante Chabat consideró que el refuerzo de la posición de Calderón “es relativo dada la magnitud del problema de los cárteles, que son muchos y muy poderosos”.