Un juez denegó ayer el arresto del ex presidente de México Luis Echeverría por genocidio, un delito que según organismos de derechos humanos es difícil de probar, aunque el acusado aún no se ha librado de ser enjuiciado.
Ignacio Carrillo, el fiscal que acusó a Echeverría, apelará ante un tribunal unitario la decisión del juez.