Un grupo de científicos descubrió en el desierto de México varias pozas en las que se conservan vivas y sin ningún tipo de alteración, las criaturas que poblaban los mares de la tierra hace 90 millones de años.
El terreno que ocupan las pozas de Cuatrociénegas, un valle montañoso situado en el norteño estado de Coahuila, se abrió por primera vez al mar hace 200 millones de años y se cerró hace 90 millones de años, debido a movimientos geológicos, indicaron los científicos.
Desde entonces las especies que habitaban la zona han continuado existiendo en las mismas condiciones ambientales, sin sufrir alteraciones en su entorno acuático, explicó Valeria Sousa responsable del instituto de Ecología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Estos seres resistieron sin ser desplazados por las especies contemporáneas.