El gobierno de Rafael Correa espera las explicaciones del embajador de Estados Unidos en Quito, Adam Namm, quien fue convocado por la Cancillería para hablar sobre la presunta intervención de la CIA en un bombardeo militar a las Farc en 2008, en territorio ecuatoriano, y que fuera revelado recientemente por The Washington Post.
“Dependiendo de esas explicaciones, daremos la respuesta correspondiente”, señaló el sábado el presidente Correa durante su programa de radio y televisión.
Calificó de gravísima la revelación del rotativo norteamericano, pero aseguró que su gobierno actuará “con mucho tino”.
Correa expresó sospechas del momento en que The Washington Post publicó el informe, pues “se revela ahora en víspera de las elecciones presidenciales de Colombia” y en medio de un proceso de negociación con las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc), ante lo cual “ya no soy tan ingenuo”, afirmó.
Otro de los objetivos, según el mandatario, sería “boicotear las extraordinarias relaciones que en estos momentos tenemos con el gobierno de Juan Manuel Santos”, cuya decisión de iniciar el proceso de paz con la guerrilla colombiana calificó de “valiente”.
“Nadie me va a quitar la impresión de que esto es una jugarreta de la extrema derecha colombiana y norteamericana”, agregó.
Correa rechazó la política exterior estadounidense a la cual calificó de “terrible”, ya que “se creen con derecho a intervenir en cualquier país irrespetando el derecho internacional”, aunque aclaró que tiene afecto por el pueblo norteamericano.