El volcán ecuatoriano Reventador, situado a unos cien kilómetros al este de Quito, mantiene una alta actividad sísmica, por lo que las autoridades ecuatorianas han decidido redoblar su vigilancia, informaron ayer fuentes oficiales.
El Instituto Geofísico (IG) de la Escuela Politécnica Nacional informó que "la actividad del volcán se mantiene en un nivel considerado como alto", con permanentes señales sísmicas y de explosiones.
Además, el último informe especial del IG señala que se observa incandescencia en la zona del cráter y en el flanco sur del volcán, mientras que pobladores de la zona han reportado ruidos constantes similares a bramidos de diversas intensidades y cañonazos relacionados con explosiones.
También informó que un domo de lava sólida continúa en un proceso de crecimiento en la zona del cráter.
No obstante, el Instituto señala que, pese a ser alta, la actual actividad del volcán no alcanza los "altos niveles de energía liberados" durante un pulso eruptivo en noviembre de 2002, cuando el coloso expulsó millones de toneladas de ceniza, que por efectos del viento, gran cantidad de ese material se depositó en Quito.