La canciller de Ecuador, María Isabel Salvador, dijo hoy que la expulsión del país de la constructora Odebrecht causó un impacto "realmente pequeño" y no afectó a las relaciones bilaterales con Brasil.
"En la práctica Ecuador y Brasil, aparte de este caso específico y puntual, no tenemos ninguna otra situación de tensión", comentó Salvador en declaraciones recogidas por el portal de internet Ecuadorinmediato.
Las declaraciones de la canciller responden a informaciones de prensa en ambos países que señalan que las relaciones bilaterales han sido afectadas por la expulsión de la brasileña Odebrecht de Ecuador.
Salvador descartó que una negociación con Brasil para la adquisición de unos aviones de guerra para la Fuerza Aérea Ecuatoriana esté paralizada a causa del caso Odebrecht.
"Hay un medio de comunicación que reproduce algo que ha salido de Brasil, diciendo que por las malas relaciones entre Brasil y Ecuador el contrato de los (aviones) Súper Tucanos que el Gobierno está adquiriendo para la Fuerza Aérea Ecuatoriana está paralizado. Eso es una gran falsedad", dijo Salvador.
"No se ha paralizado absolutamente nada y, en la práctica, no se ha paralizado ninguno de los temas en los que venimos trabajando con Brasil" reiteró la canciller.
El pasado 23 de septiembre, el Gobierno ecuatoriano expulsó del país a la constructora Odebrecht, a la que acusó de no cumplir con la reparación de la planta hidroeléctrica San Francisco, que supuestamente presentó fallos en su estructura.
El Gobierno retiró además a la constructora brasileña la ejecución de otras cuatro obras en el país.
La canciller indicó que la expulsión de Odebrecht es un tema "contractual" entre el Estado ecuatoriano y una empresa privada de Brasil.
Sobre el "Eje multimodal Manta-Manaos", un proyecto de interconexión vial, aérea y fluvial entre Brasil y Ecuador al que se podrían incorporar Bolivia, Perú y Venezuela, dijo que existen avances, al menos en lado ecuatoriano.
Las relaciones comerciales tampoco se encuentran afectadas, señaló Salvador tras reafirmar que "la amistad con Brasil sigue siendo excelente".
"Puede ser que sí se haya generado cierto nivel de tensión, pero ésta se reduce y no hay un nivel de tensión entre los dos Estados", aseveró.