El alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, presentó una ambiciosa normativa para reducir el efecto contaminante de los edificios de la ciudad, que requerirá una inversión de 16 millones de dólares y creará 19.000 empleos en el sector de la construcción.
La nueva reglamentación pretende reducir el consumo energético y las emisiones de gases contaminantes de los edificios neoyorquinos, responsables del 80% del dióxido de carbono emitido en la ciudad.
"Hoy presentamos el mayor plan de medidas ecológicas de esta ciudad, que afecta a más edificios y normativas que nunca. No sólo mejorará la eficiencia energética, sino que también reducirá el coste de la energía en 750.000 dólares al año", afirmó Bloomberg, quien asegura una nueva cara a la ciudad.