Eduardo Arellano-Félix, el último hermano de la banda familiar que dominó el tráfico de drogas en la frontera de California y México y que fue extraditado a EE.UU., se declaró no culpable de los cargos en su contra frente a la corte federal de San Diego, informaron medios locales.
En la audiencia, a Félix se le asignó un abogado de oficio (Bryan Funk), quien tiene tres días para hablar con el acusado antes de que sea presentado de nuevo ante la jueza Margaret Major el viernes. Entonces tendrá la oportunidad de apelar la decisión de negarle la fianza.