Pendientes
- El secretario de Asuntos Políticos de la Organización de Estados Americanos (OEA), Kevin Casas, afirmó hoy que una reforma fiscal progresiva es la gran asignatura pendiente de América Latina, región donde las crecientes clases medias exigen servicios públicos de calidad. Casas Zamora, que fue vicepresidente de Costa Rica (2006-2007), hizo esta valoración durante un foro sobre gobernabilidad democrática en Latinoamérica organizado por la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (Aecid), con motivo de su 25 aniversario, en Cartagena de Indias. Uno de los retos es plantear seriamente el problema de la fiscalidad, que es donde se juega el futuro de la región, insistió, al detallar que la región está en pleno proceso de transformación. A juicio del funcionario de la OEA, hay una proliferación de demandas sociales porque las clases medias han crecido, son más amplias que nunca y con su voz defienden calidad de los servicios públicos.
El excanciller Eduardo Stein (Guatemala, 1945) asegura que lleva con la “inquietud” de postularse a secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA) desde hace más de una década.
Corría el año 2000 y la OEA le encargó dirigir la misión de observación electoral en Perú. La conclusión de su equipo fue que las elecciones “no fueron limpias”, pese a lo cual, recuerda, el hemisferio “le otorgó” a Alberto Fujimori su tercer mandato. Fue en ese momento, explica, cuando se convenció de la necesidad de cambiar la “doble agenda” que se manejaba en la región entre “la política de lo posible y la política de lo conveniente”.
Stein se volvería a volcar poco después en la política de su país, donde ejerció el cargo de vicepresidente entre 2004 y 2008.
Pero la semilla ya estaba sembrada y, 14 años más tarde de su encargo en Perú y nuevas misiones internacionales de alto nivel después, Stein asegura en entrevista con El País en Washington estar preparado para afrontar los nuevos “problemas formidables” que ve en la región al frente de la única organización que puede sentar a la mesa a todos los países del hemisferio.
Entre sus prioridades: asegurarse de que la OEA cumple su “misión esencial de defender la democracia representativa y los derechos humanos”, con un apoyo decisivo al “fundamental y emblemático” Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Pero el organismo también debe fijarse “objetivos audaces” para “mejorar la vida de los pueblos”, especialmente de la juventud, sostiene.
Algo que pasa, subraya, por combatir “el embate feroz del crimen organizado en todo el continente, que usa como su mejor aliada la corrupción rampante en muchos estratos”.
“No salimos con una mejor región para nuestros hijos y nietos si eso no se resuelve. Y eso pasa necesariamente por un conjunto de decisiones políticas y de desarrollo que son también políticas en una OEA que necesita readecuarse al siglo XXI”, sostiene.
El exvicepresidente guatemalteco ha elegido la capital estadounidense, sede de la OEA, como punto de partida de su campaña para dirigir el organismo. Compite al menos con otro aspirante, el canciller uruguayo Luis Almagro, quien ya lleva meses promoviendo activamente su candidatura.
Stein define su postulación como una “candidatura centroamericana”, aunque reconoce que Managua todavía no se ha pronunciado. Afirma, sin embargo, que aún hay tiempo para recabar apoyos, para lo cual emprenderá hasta febrero varias giras regionales.
Para Stein, el desafío que supone dirigir una organización que si no se renueva corre el peligro de “extinguirse como un dinosaurio” es “temible pero interesante”.
Una tarea primordial e ineludible de quien en mayo de 2015 sustituya al frente de la OEA al chileno José Miguel Insulza, es la necesaria “reforma estructural profunda” que requiere un organismo sumido en un “desmadre” de “grave crisis financiera”, excesiva “dispersión” de objetivos y mandatos imposibles de cumplir”.