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Educación con amor, respeto y valores

A los hijos hay que desconectarlos de los programas y juegos cibernéticos.


"NO EXISTE una receta mágica para que los padres hagan felices a sus hijos, además cada familia es distinta", fue lo primero que dijo la educadora familiar colombiana, doctora Angela Marulanda, quien disertó sobre el tema "Qué hago para que mis hijos sean felices y tengan éxito.
La actividad fue organizada por la Fundación de Ciencias y Artes que preside Dora Boyd de Pérez Balladares.
La consultora internacional, sobre Asuntos de Familia, recomendó a los padres respetar a sus hijos, amarlos y demostrarles ese amor y desconectarlos de los juegos cibernéticos porque impiden la comunicación entre la familia.
Hizo una retrospectiva sobre las costumbres de los padres de antes con los actuales, y señaló que el amor de los hijos no se puede comprar, como intentan algunos.
Criticó la costumbre de que por "ganarse" a sus hijos dejan de ser sus padres para convertirse en sus compañeros de juego, e inclusive se llaman por su nombre de pila, lo que considera un error, y denota que la jerarquía de la familia ha cambiado y el respeto por los adultos se ha perdido.
Señaló también como error el que muchas madres se vistan como sus jóvenes hijas o ellas como su mamá, siendo aún unas niñas. También se refirió a la moda actual de regalar a las quinceañeras implantes de mamas.
Marulanda hizo énfasis en los valores éticos y morales, los que han cambiado, y ahora los padres se preocupan más por la "estética que por la ética de sus hijos".
Los niños, puntualizó, necesitan sentirse apreciados, pero no hay que consentirlos. "Detrás de todo niño difícil hay un niño rechazado", destacó.
Además criticó a los que inculcan a sus hijos varones que no deben llorar, porque no es de machos, y aconsejó dejarlos porque es sano.
Muchos están forzando a sus hijos al inscribirlos en clases de piano, fútbol, ballet, pero al final no le dedican calidad de tiempo.
Otro de los temas fue "con quién dejamos a nuestros hijos", en el que resaltó que algunas parejas no permiten que las niñeras toquen los CD player, VHS, pero le confían sus hijos todo el día.
Enfatizó la necesidad de educar en valores, y que éstos se enseñan con ejemplos de los padres, y que la mejor receta para hacerlos feliz es respetarlos.
Señaló que para dañar un matrimonio se necesitan dos personas, que en los hogares de hoy los niños son los que mandan y los padres hacen lo que ellos quieren. Los hijos modernos van más adelante que sus padres, pues estamos criando niños cibernéticos con el afán de dotarlos de lo más moderno en entretenimiento porque los padres ya no tienen tiempo de jugar ni comunicarse con sus hijos.
Flor María Henríquez: Lo que haría es amarlos mucho como lo he hecho. Además de orientarlos para que sean hombres y mujeres de bien, para que logren el éxito como lo han hecho.
Sara de Serrano: Para que mis hijos sena felices, lo primero que haría es preocuparme para que estudien, porque de esa manera lograrán todo lo que quieran en la vida y un poco más.
Johana Bernal: Lo primero que hay que hacer es brindarle atención a los hijos, apoyo en sus actividades para que salgan adelante y tener mucha comunicación con ellos.
Dalia Bernal: Yo daría a mis hijos todo el amor posible, los educaría en valores y enseñaría la responsa-
bilidad que tienen como seres humanos, porque el hogar es la primera escuela.
Flor Velarde de Caballero: Para que mis hijos sean felices les brindo todo el amor que se merecen, porque esa es la base más firme para las relaciones padres e hijos, además les inculco la importancia de conocer y practicar los valores éticos y morales.
  • Los fondos recaudados en la conferencia serán destinados para que más de 5, 800 niños de escuela públicas, puedan asistir a EXPLORA.

  • Además buscaba enriquecer a los padres con la experiencia y consejos de la expositora.

  • El evento fue organizado por la Fundación de Ciencias y Artes que dirige la Dora Boyd de Pérez Balladares.


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204290
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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